martes, 25 de octubre de 2011

13º Encuentro

Llegan los primeros chicos con el sol ya bastante alto, los esperamos con el desayuno y compartimos unas facturas que trajo la mamá de Brian.
Patri invitó a un vecino y aceptó la invitación, se llama Ricardo Pedemonte, es poeta, recitador y fuente inagotable de anécdotas, historias y leyendas del Litoral. Estudió Política Social en Monseñor Angelelli y en la Universidad de La Plata, prometió volver otro día con más tiempo. Hay mucha gente valiosa en el barrio y la vamos conociendo.
Vinieron 2 madres a anotar a sus hijos al CAI, con 2 niños cada una; les comentamos acerca de las actividades y se entusiasman; completan las fichas de inscripción, quieren colaborar. A la media hora vuelven con otra madre que trae a su hijo "porque anda a los tumbos en la escuela y no repunta", dice preocupada.
Una hora después se acerca un señor "de acá a la vuelta, sobre Santa Cruz", explica. Trae a su niño de 6 años que anda muy bien en la escuela, pero se aburre los sábados, Marís Esther lo invitó y viene a ver que pasa hoy; deja a su hijo por dos horas, cuando vuelve a buscarlo no quiere irse. "Nos vamos pero el sábado venimos más temprano", acuerdan.
Adri y Vivi están asombradas de la cantidad de tarea que tienen sus alumnos, habrá que remontar alto lo que resta del ciclo; Matemática y Lengua van cabeza a cabeza entre las que hay que apuntalar.


Por suerte nunca faltan los mates de Fidel que van y vienen, para amenizar las tareas.
Patri, la Profe del Taller de Tango, comenzó con un taller de Fileteado Porteño. Primero las explicaciones de rigor, la historia, significado y luego manos a la obra. Entre los proyectos está pintar el cartel del "CAI-Remontando Mundos" fileteado.




Mientras inscribimos a los chicos nuevos, una madre reflexiona escuchando un Tango: "en las escuelas tendría que haber música mientras los chicos aprenden".
La Huerta crece, florece, brota. Aldo está preocupado porque las plantitas de tomate son una tentación para las hormigas, le colocamos cáscara de mandarinas alrededor para entretenerlas. "Esta parte está preciosa porque la que trabajamos los últimos días, ya está para plantar algo acá", dice rodeado de ayudantes.




Tenemos previsto proyectar una película la próxima semana, nos ofrecieron un cañón proyector y solo falta conseguir el maíz pizingallo para los pochoclos.
Adrián trajo algunos instrumentos nuevos y los presentó en sociedad. Claro, se utilizan para acompañar las canciones que hacen que la hora pase más rápido de lo habitual.


Antes de despedirnos quisimos sacarnos una foto grupal, con lo difícil que resulta a veces reunir a todos. Si falta alguien, en la próxima sale seguro.

viernes, 21 de octubre de 2011

12º Encuentro

Es un día para estar al aire libre, precioso. Nos preguntamos si no sería conveniente para el desayuno y para la merienda leche con chocolate.
Adri y Vivi, las Maestras Comunitarias, necesitan una mano de Patri (maestra y encargada del Taller de Tango), chicos nuevos, tareas nuevas. Mauro está leyendo mejor, se siente más seguro con las palabras. Hubo variedad de textos, cada chico elegía uno y leía, otros narraban lo que observaban. Separar en sílabas, clasificación de palabras y muchas divisiones fueron las tareas de Gonzalo.

Fidel armó temprano la mesa de ping pong, juegan juntos niñas y niños.

"Se trenzaron y no eran chinchu" dijo Adrián cuando se pelearon Lautaro y Gonzalo, son primos y a veces hay poca paciencia entre ellos.
Ya son notables los resultados del trabajo en la Huerta, se plantaron tomates y limpiaron otro nuevo espacio. Las lechugas crecen con ganas; esperamos ansiosos los brotes de ají, rabanitos y ciboullette. Daniela trajo libritos para compartir, uno tiene recomendaciones para la huerta y Aldo se alegra del compromiso con su taller.


Almorzamos hamburguesas caseras con lechuga, tomate y una salsita que preparó Adrián. Dos vecinas se acercaron con el postre, recorrieron la huerta, charlan con todos y nos dejaron un riquísimo flan casero.

En Tango se practica mucho el ocho, en parejas, con sillas, mesas, todo vale para aprenderlo.
"Cuántas guitarras, quién trajo tantas?", pregunta Claudio. Es que compramos 3 y teníamos 2 prestadas, así que se armó una orquesta. Aparece un problema, las cuerdas están colocadas para chicos diestros y Diego es zurdo. Ya le vamos a encontrar la vuelta.

Algunos preguntan si hay merienda. Si, claro, María Ester está en eso, ya falta poquito.
Llega el momento de despedirnos, que no es un momento triste porque sabemos que pronto nos volveremos a ver.

11º Encuentro

La primavera está al alcance de la mano. Los pájaros, los verdes y el perfume de las flores así lo indican.
Cuando comienzan a llegar los chicos nos miramos, si en los primeros encuentros nos preocupábamos porque éramos pocos, ahora es el problema de la comida, veremos como lo solucionamos. "Si no tiene solución no es un problema" comentan las chicas con certidumbre.

El desayuno se va sirviendo de a tandas, a medida que van llegando, los hermanitos Benítez vienen de catecismo, no faltan nunca, son incondicionales de "Remontando Mundos", apenas llegan saludan con abrazos y preguntan por la leche.
Mucha tarea, primero va un grupo integrado en su amplia mayoría por varones, están con ganas, hay que aprovechar.

Las chicas generalmente son más aplicadas.

El Tango llegó para quedarse, muchos ejercicios de pasos básicos y ochos adelante. Patri explica con paciencia y pasión.


La Huerta está en plena ebullición, "hay que regar más seguido para que crezcan como corresponde", explica Aldo. Se realizan transplantes y el nuevo alambrado sirve para proteger mejor los cultivos.


El día precioso, soleado, con temperatura a 24º hace que todos quieran participar del Taller de Guitarra, por suerte tenemos unos cuantos instrumentos. Adrián explica, toca, canta. Los chicos escuchan, practican, cantan. Todos disfrutan.



La merienda indica que estamos cerca de la despedida. Comentamos sobre lo realizado y surgen muchos proyectos, ideas y propuestas.


Comienzan a llegar los padres y preguntan si "esto sigue en las vacaciones". Ya les comentaremos más adelante. Hasta el próximo sábado.