El sol está esquivo. Aparece y desaparece detrás de las espesas nubes. No anunciaban lluvias pero algo de ganas tiene.
Van llegando los chicos con ropa de verano, mucha musculosa y pantalones cortos. El desayuno nos hermana.
Se separan los grupos, hoy Patri y Vivi se encargan de esa tarea. Hablando de tarea, es cruel y es mucha parecieran decir los chicos que preferirían ir a Huerta, Tango o tocar la guitarra.
El grupo de Tango continúa con el Fileteado Porteño, ya en etapa colorida. Los rojos, negros, verdes y blancos resaltan sobre el resto. Piazzola y Goyeneche hacen lo que mejor saben para darle ánimo a los chicos.
En la Huerta "primero sacamos las plantitas de las macetitas, después limpiamos, regamos y preparamos un lugar chiquito para nuestra plantita" relata con dulzura Mili. "Poné también que el profe nos dijo que cuando regamos tengamos cuidado de no pisar los brotes nuevos", agrega.
Adrián se ubica "entre las ruedas" a tocar la guitarra, esa zona del parque es muy especial. "Ojos de cielo", "Tren del cielo" y "El olvidao" se aprenden y ensayan para el festival de fin de ciclo.
Fidel y José, nuestros colaboradores, cocinaron Pizzas, se divirtieron mucho, parecen cocineros de la tele. Prepararon jugo y se encargaron de servir el flan que Ana nos alcanza gentilmente desde hace algunos sábados.
La tarde vuela, pronto se acerca la hora de la merienda. Como almorzamos hasta tarde la mayoría prefiere llevarse las obleas a casa. El cielo sigue gris, por suerte al sol lo llevamos dentro.












No hay comentarios:
Publicar un comentario