Último sábado de octubre, está pasando rápido el año. Los mates van lentos. Acordamos en la reunión hablar con los chicos sobre temas puntuales, resulta que sucedieron algunos hechos sensibles durante la semana y están un poco alborotados.
Durante el desayuno hay discusiones e intercambios de insultos, entonces antes de comenzar con las actividades programadas hacemos una reunión general. Hablamos del tema que sucedió en la semana y también les explicamos todas las actividades que nos quedan hasta fin de año. Cuando comentamos sobre la posibilidad de conseguir bicicletas, aplauden y preguntan si es para todos. Explicamos como será la entrega. Se entusiasman.
El grupo que va a Huerta sigue con ganas de hablar; Aldo los reúne y charlan otro rato antes de empezar a trabajar con las verduras.
Las maestras Vivi y Adri no quieren perder tiempo. Comentan que ya tienen el hábito, llegan y sacan sus cuadernos sin necesidad de pedírselo varias veces.
Adri está contento, adquirimos un D´jambe, intrumento de percusión originario de África que tiene un sonido impresionante. Lo suma a sus intrumentos y lo presenta en sociedad. Las canciones de hoy suenan bien acompañadas.
Nos visitaron Ricardo Pedemonte, recitador chamamecero del barrio, quien se comprometió a preparar un número para el festival de cierre del ciclo; Pichi, un compañero del gremio docente que vive en la zona y Ana con Bárbara que siempre llegan con algo dulce para el postre. Nos gusta que vengan a visitarnos.
Todo parece ir encauzado, nos comentan las madres que llegan contentos los chicos del CAI.
María Esther nos preparó para la merienda bizcochuelo de vainilla. No quedó nada, parece que estaba rico.










No hay comentarios:
Publicar un comentario